Más conocida como IAG, es un grupo anglo-español fruto de la fusión de British Airways e Iberia en enero de 2011. Por efecto de la crisis actual, tiene la mayoría de sus aviones parados en tierra por lo que no hay que ser muy listo para pensar que los costes fijos y la presión de la deuda unido a la falta de ingresos tiene que estar socavando, de manera importante, sus cuentas.
Técnicamente, en el mes de marzo, hemos presenciado una caída brutal del precio de la acción (hasta 2,10 euros) y un intento de rebote (hasta los 3 euros) que no ha sido convincente. ¿Hemos visto lo peor? Ha dejado objetivo abierto en la zona 1,50 euros.
El riesgo más evidente es el de quiebra y que para evitarla, reciba dinero de sus países como bien estratégico, lo que puede terminar en una dilución del precio de las acciones. Por lo tanto, no veo prisa para entrar y lo más razonable sea esperar la evolución. Gráfico en velas mensuales:













































